El chupete puede ser un gran aliado durante los primeros meses de vida, ya que ayuda a calmar al bebé y satisface su necesidad natural de succión. Sin embargo, cuando su uso se prolonga demasiado, puede influir en el desarrollo de la boca y de los dientes.
Por eso, es normal que muchos padres se pregunten cuál es el momento adecuado para dejarlo.
Durante los primeros años no suele causar problemas
El uso del chupete en bebés y niños pequeños no suele afectar al desarrollo dental si se utiliza de forma moderada.
De hecho, durante los primeros años forma parte de una etapa normal del crecimiento y no suele ser motivo de preocupación.
A partir de cierta edad conviene empezar a retirarlo
Los especialistas recomiendan que el abandono del chupete se produzca progresivamente entre los 2 y los 3 años.
Si el hábito se mantiene más allá de esa edad, aumenta la probabilidad de que influya en la posición de los dientes y en el desarrollo de los maxilares.
El uso prolongado puede afectar a la mordida
La succión continuada puede favorecer la aparición de mordida abierta o hacer que los dientes superiores se coloquen más hacia delante.
También puede influir en la forma del paladar y en la manera en que encajan ambas arcadas.
Lo importante es retirarlo poco a poco
En muchos casos, una retirada gradual suele ser más sencilla que eliminar el chupete de forma brusca.
Reducir su uso a determinados momentos del día y acompañar el proceso con paciencia ayuda a que el niño se adapte mejor.
Las revisiones permiten controlar el desarrollo dental
Cada niño tiene un ritmo de crecimiento diferente. Por eso, las revisiones periódicas permiten valorar si el uso del chupete está influyendo en la mordida o en la posición de los dientes.
En Carecaver acompañamos a los más pequeños en cada etapa de su desarrollo y ayudamos a las familias a resolver cualquier duda sobre su salud bucodental.
